Más allá de Cristiano y Messi, esta edición de la Champions se decidirá en los pies y, sobre todo, en la mente de los dos Javieres de España: Xavi Hernández y Xabi Alonso. Ellos son los ideólogos y ejecutores de los máximos aspirantes al título continental. Por esa razón sus entrenadores les han escogido como sus otros yo. Xavi y Xabi son los alter ego de Guardiola y Pellegrini.En una guerra militar los generales mandan a sus tropas desde los campamentos base. Allá en la distancia, alejados de las bombas y los disparos del campo de batalla, apenas pueden hacer nada. Sólo trazar tácticas y estrategias. Nunca actuar como el soldado que se bate. Por esa razón necesitan unos ojos de confianza. Necesitan a su capitán, a su “otro yo” entre las balas de la guerra.
En el fútbol, que tiene algo de lucha espartana, ocurre algo parecido. El general del fútbol, el que marca la estrategia para batir al enemigo, se recluye en la distancia del banquillo, retirado de los proyectiles balompédicos. Por eso, al igual que los generales militares, los entrenadores buscan sus propios capitanes, unas piernas de confianza sobre el tapete verde que ejecuten sus órdenes al mílimetro. Hace veinte años Johan Cruyff encontró a Guardiola. Este, a Xavi Hernández. Y hoy Pellegrini busca a Xabi Alonso como su reencarnación en el campo.
Xavi Hernández y Xabi Alonso son los “alter ego” de Pep y El Ingeniero. Al culé, Guardiola se lo dijo hace ya ocho años: “Es fundamental que el Barça no te deje escapar. En los próximos diez años, da igual el entrenador o el modelo, tú serás clave”, le anticipó. Así ha ocurrido hasta hoy, máxime cuando el dueño de aquellas palabras es su actual entrenador. “Va a marcar una época, será el cerebro del Barça”, apuntaló.

La historia de Alonso difiere de la de Hernández, pero el vasco va camino de convertirse en los ojos de Pellegrini sobre el campo. “Es fundamental que fichemos a Xabi Alonso”, llegó a decir el chileno. En Villarreal sus piernas ejecutoras eran las de Marcos Senna, futbolista de similares características a las del guipuzcoano: mediocentro tanto organizador como defensivo, con gran técnica y buen toque de balón, así como en el desplazamiento y el disparo. Xabi Alonso es, para Pellegrini, su Marcos Senna en el Real Madrid.
Los equipos grandes siempre se han construido a partir del mediocentro. Quizá por eso los técnicos buscan sus “otros yo” en ellos, sabedores de que mueven los hilos que mecen la marioneta del equipo. “Es imprescindible para cualquiera que quiera jugar bien al fútbol”, subraya Miguel Pardeza. En España, esa máxima se lleva al extremo. Y Xavi Hernández y Xabi Alonso son el mejor exponente de esta corriente mediocentrista que se ha impuesto.
Xavi y Xabi marcan el termómetro de los dos grandes aspirantes a la Champions League. Ellos ponen las pausa o la velocidad, la pachorra o la viveza. Saben cuándo toca una y cuándo la siguiente. El resto de futbolistas pendula alrededor de ellos dos, como si de un par de vendedores de globos se tratase. Ahora suelto uno, ahora acerco éste. Ahora te doy uno a ti. Ahora él. El ritmo del himno de la Champions no depende de Cristiano o Messi. El compás lo puntean ellos. Y como buenos directores, dejan que la gloria se la lleve la orquesta.
Jorge Valdano y Miguel Pardeza aterrizaron en Chamartín con esa idea: encontrar a su propio Hernández. “Necesitamos un Xavi. Y Xabi Alonso es el que más se le parece”, reconocía el director deportivo del Real Madrid antes del fichaje del tolosarra. “Somos diferentes”, le replican Hernández y Alonso. “Él da más equilibrio en el campo, juega más al primer pase, tiene muy buen desplazamiento de juego, no pierde pelotas en su posición y es más defensivo. Yo juego más adelante, puedo hacer el último pase… Soy más de jugar entre líneas. Él es más tipo Touré o Busi”, explica Xavi Hernández en El Mundo Deportivo.
DEL BOSQUE SE PIDE A LOS DOSEl fútbol español baila alrededor de un mismo nombre. Los dos mejores equipos de España tiene a su Javier particular: uno en catalán, Xavi; otro en vasco, Xabi. Sólo la Selección puede presumir de elegir a los dos. Aunque las diferencias que ambos apuntaban les han traído problemas con la Roja. En la etapa de Luis Aragonés hasta se discutió sobre su coexistencia en el equipo. “Puede haber opiniones para todos los gustos, pero ha habido muchos partidos que he jugado junto a Xavi y el equipo ha funcionado bien. Hemos hecho muchos partidos buenos juntos”, piensa el madridista Xabi Alonso.
Algunos seleccionadores, a tenor de los números, opinan lo contrario. Desde que Xabi Alonso debutara con la Roja, la Selección ha jugado 87 partidos. En 43 ambos futbolistas han coincidido sobre el campo (36 victorias, 4 empates y 3 derrotas), aunque sólo en ocho encuentros jugaron los 90 minutos juntos (4 victorias, 2 empates, 2 derrotas).
Xabi Alonso debutó más tarde (2003) que Xavi (2000) en la Roja. Al principio Iñaki Sáez confiaba en Alonso como titular, pero no en Hernández. Luis Aragonés volteó la situación: Xavi, indiscutible; Xabi, suplente. Del Bosque ha alcanzado la armonía. En los cuatro años de Aragonés en el banquillo de la Selección, Alonso y Hernández jugaron 981 minutos juntos. En apenas un año en el banquillo, Del Bosque les ha hecho jugar casi el mismo tiempo: 927. De 18 partidos que lleva el nuevo seleccionador, les ha hecho coincidir en quince. Lejos de los tres de Sáez (en quince partidos como seleccionador desde que debutara Alonso) y de los 25 de Aragonés (en 54 encuentros con El Sabio en el banquillo nacional).